Las familias tlaxcaltecas celebran el día de Todos Santos con mole de guajolote, pan de muerto, dulce de calabaza, gorditas en salsa verde, queso añejo, tamales y pipián. Las flores de cempasúchil adornan los altares en honor a sus muertos; veladoras y fotografías acompañan a lascalaveritas de dulce y a los ricos platillos que el alma del difunto vendrá a saborear.
Mientras tanto, en los panteones los vivos visitan a los muertos, platican con ellos, les hacen compañía, rezan y convierten el camposanto en un colorido collage de flores y veladoras. En la Plaza de la Constitución, ubicada en el capital del estado, puedes ser testigo del concurso de ofrendas, en donde escuelas, artistas plásticos y pobladores dedican altares a personajes históricos locales y nacionales.
El 2 de noviembre, al medio día, los difuntos regresan a su hogar y las campanas de las diversas iglesias repican para darles la despedida, esperando que el año que entra sus almas regresen al lugar donde pertenecieron en vida.